jueves, 16 de agosto de 2007

BANDERAS



En la desoladora foto de arriba vemos a unos individuos negando una bandera para afirmar otra. Y es que, a veces, la miopía mental solo permite ver las diferencias entre telas y no las similitudes.

Según ha demostrado largamente la historia, la bandera es un elemento más peligroso aún que la nitroglicerina, si juzgamos por la cantidad de muertos que se le pueden atribuir. Y no debería ser así, porque en principio, las banderas no son más que elementos al servicio de la comunicación, como las comas o los adverbios. Existen todavía muchos campos en los que las banderas sirven para entenderse antes que para cualquier otra cosa, cual es el caso de las banderas de señales en navegación.

Pero la realidad es que el origen de las banderas es estrictamente castrense, y por tanto, muy relacionado con la efusión de sangre. Los estudiosos no se ponen de acuerdo en dónde se utilizaron las primeras banderas, si fue en China o en Roma, pero lo que está claro es que tenían un uso militar.

Con el paso del tiempo, las banderas militares se fueron asimilando a las nacionales, siendo Dinamarca el primer país que adoptó una bandera nacional, allá por el siglo XV. Claro, que su uso diplomático no menguó la peligrosidad de estos trapos por los que tanto se ha matado a diestro y siniestro. Tal parece que las banderas, incluso en tiempos de paz, se enarbolan más para ponerlas en contra de alguien que para lucirlas en provecho propio. Y de eso en España sabemos mucho.

Personalmente soy de los que piensan que banderas ni las nuestras, pero puestos a elegir me quedo con la bandera blanca que glosa Franco Battiato en esta canción. (Ver vídeo)

6 comentarios:

pedro calvo dijo...

La bandera blanca, según Mister Tamborino, tiene dos significados: el de la paz y el de la rendición. Los dos pueden venir a cuento. El primero-LA PAZ- porque siempre viene bien, y el segundo -LA RENDICION- porque en casos extremos no queda más remedio.

SENTADITO EN LA ESCALERA

La Caverna de Rictus dijo...

Paz y rendición, ¿dónde está la diferencia?

transido dijo...

Eso que se viene llamando vida, salvo contaditas excepciones, es una pelea constante, un esduero indecente que tiene desde luego ciertas recompensas....

En ese sentido la paz es la rendición ante tanto esfuerzo inútil.

La paz, puede ser el objeto del sueño durante el tiempo de asedio en época de guerra, el anhelo verdadero por conquistar.

Pero en una situción de paz, de paz vigilada, como en la que "vivimos" hoy puede ser la parte inocente de la condena, la cara amable de la servidumbre cuando oculta deseos de justa venganza.

"La paz", que palabra más socorrida para una respuesta ante la impertinencia de un periodista que pregunta por los deseos ocultos de cualquier filibustero.

pedro calvo dijo...

Pués sí, la paz es un asunto bastante sordido.

max dijo...

Querido Rictus, a mí me parece que la diferencia entre la paz y la rendición es el pundonor torero.

Yo soy pacifista y no me rindo por pundonor torero. Eso me convierte en pacifista beligerante. Y eso sí que tiene tela.

También me parece que hay triunfalistas que sólo se limitan a rendirse a la evidencia de la victoria apostando siempre a caballo ganador. Y ahí no hay ni pundonor, ni pacifismo ni belicismo. Lo que hay es miseria, cosa de extraperlistas y banqueros.

En esto puede que el pundonor sea como la prueba del algodón.

Prof Alvaro Garrocha Fernández dijo...

Gracias por ingresar a la Iglesia Luciángelica.

Estamos revelándonos a la miserable orden de Joaquín Sabina sobre mantener a Lucía en el Top Manta y la Etiqueta negra para utilizar su loro como musa y enriquecer a su cofradía de chulos.


Alvaro.